Elecciones de jueces en la Corte Internacional de Justicia (CIJ): en la recta final
Nicolas Boeglin, Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR). Contacto: nboeglin(a)gmail.com
Este mes de julio del 2026 inició con una nota oficial del Secretario General de Naciones Unidas indicando el cierre de presentación de candidaturas para ocupar una silla como juez titular en el seno de la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
Pese al estruendo de las bombas y la destrucción total de localidades, al desplazamiento de grandes cantidades de civiles que huyen bombardeos indiscriminados y al irrespeto reiterado de las reglas más elementales del derecho internacional público por parte de varios Estados en estos últimos años, tuvimos hace poco la ocasión de conmemorar los 80 años de la CIJ : véase nuestra nota, titulada "Los 80 años de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya: algunas reflexiones" del 23 de abril del 2026.
Irrespetar las normas del ordenamiento jurídico internacional, cuestionar su utilidad así como la de los mecanismos internacionales, atacar el multilateralismo de Naciones Unidas, votar en contra de una norma fundamental como la prohibición de la tortura, desacatar decisiones de la CIJ, son acciones que responden todas a un mismo objetivo, fomentado por Estados Unidos y otros Estados (en particular desde la llegada de su actual ocupante a la Casa Blanca): volver a la denominada “ley de la selva”, y a la trágica época imperial que experimentó el mundo, en particular en el siglo XIX: al respecto, no es coincidencia si algunas declaraciones escuchadas desde el 20 de enero del 2025 en la Casa Blanca sobre Canadá, Cuba, el Canal de Panamá, Groenlandia, Irán o Venezuela, recuerdan la narrativa y la lógica de los emperadores de antaño.
En ese sentido, recordar en este 2026 la importancia de la justicia internacional, única brújula con la que cuenta nuestra convulsionada sociedad internacional, cobra una particular relevancia. En particular al observarse en Estados Unidos a un mandatario empecinado, como nunca visto antes, en ordenar sanciones contra el personal de otra jurisdicción internacional situada en La Haya, la Corte Penal Internacional (CPI) y ello desde su llegada a la Casa Blanca al iniciarse el año 2025, y al vivirse un período en el que varios dirigentes en América Latina (así como en otras partes del mundo) la emprenden a nivel nacional contra el Poder Judicial, y más generalmente contra las entidades nacionales e internacionales a cargo de fiscalizar el aparato estatal y de proteger las libertades fundamentales de sus ciudadanos.
En las líneas que siguen intentaremos analizar la importancia de estas elecciones en el seno de la CIJ: elecciones en las que nuevamente, Costa Rica desaprovecha una oportunidad al no haber postulado a un(a) nacional para ocupar una vacante en el seno de la CIJ, pese a la sostenida participación de juristas de América Latina en la CIJ y ello desde 1946 (Nota 1).
Es de notar que además de Costa Rica, tampoco ha ejercido como juez titular de la CIJ un(a) jurista oriundo(a) de Bolivia, Colombia, Cuba, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua, Paraguay y República Dominicana.
Sería tal vez ya hora que los Estados de América Latina identifiquen a potenciales candidatos (y en particular candidatas, como lo veremos a continuación) para futuras vacantes en la CIJ, al contar la región con excelentes profesionales en el ámbito de la diplomacia y del derecho internacional público, con una amplia y sólida experiencia y trayectoria, y en el caso de muchos de ellos/as, con estudios de posgrado en el exterior: se sugiere para ello involucrar al sector judicial, al gremio profesional y académico, de manera a designar a nivel nacional a una terna de posibles candidaturas a presentar a sus respectivos aparatos diplomáticos.
La labor de la CIJ en breve
Pese al poco interés de un buen sector de la prensa internacional y de la opinión pública sobre su papel, esta jurisdicción internacional de La Haya (véase enlace oficial) realiza una labor medular en la comunidad internacional, al resolver mediante la aplicación de normas jurídicas, un gran número de controversias entre Estados: los más de 20 casos pendientes de resolución en la actualidad (véase enlace oficial) dan cuenta de la diversidad de estas controversias que deben resolver sus integrantes, con en algunos casos, un grado de complejidad bastante elevado.
Con respecto a América Latina, además de la controversia territorial entre Guyana y Venezuela iniciada en el 2018 actualmente en fase de deliberación, la CIJ examina otra compleja controversia territorial entre Guatemala y Belice, también desde el 2018, así como entre Belice y Honduras (desde el 2022) en materia de delimitación marítima, y una demanda que fue interpuesta por México contra Ecuador en razón de la "acción comando" que sufrió su embajada en Quito en el 2024, realizada por las autoridades policiales ecuatorianas.
Resulta oportuno señalar que el actual e imprevisible ocupante de la Casa Blanca no encontró nada mejor que atacar conjuntamente con Israel a Irán, el 28 de febrero del 2026, tan solo tres días después de haber sido notificado por la misma CIJ de la apertura de la fase de compensación en el marco de la demanda interpuesta por Irán contra Estados Unidos en el 2018 relativa al secuestro ilegal de sus activos bancarios en Estados Unidos: véase texto en francés y en inglés de la ordenanza de la CIJ del 25 de febrero del 2026 (por cierto muy pocamente difundida por los medios de prensa internacionales).
La designación de los jueces de la CIJ en breve
La CIJ se compone de quince jueces titulares, electos por un período de nueve años, con posibilidad de ser reelectos, manteniendo un equilibrio en la representación de las diversas regiones del mundo en el caso de diez sillas (Nota 2): en este enlace oficial de la CIJ se puede revisar su composición actual.
A estos diez jueces, se añadían desde 1946 y hasta hace unos pocos años de manera automática cinco jueces: un juez oriundo de China, un juez nativo de Francia, otro de Estados Unidos, otro del Reino Unido y uno originario de Rusia. Al respecto, ninguna norma escrita existe desde 1946 y la persistencia en el tiempo de estas cinco nacionalidades en el seno de la CIJ responde a lo que se denomina en la jerga diplomática un "gentlemen agreement". No obstante, desde el 2018, la CIJ no cuenta con un juez británico (Nota 3) cuyo candidato perdió en el 2017 frente al de la India, y desde el 2023, la CIJ no cuenta con un juez oriundo de Rusia (Nota 4). Nos permitimos remitir al comunicado oficial de la India de noviembre del 2017 que da cuenta de la victoria aplastante que logró su aparato diplomático en aquel momento frente al británico.
Esta nota del 2020 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas detalla el curriculum vitae de ocho candidatos, que permite tener una idea más completa de la formación y de la trayectoria académica y profesional de las personas postuladas por sus respectivos Estados para intentar integrar la CIJ.
Los quince integrantes de la CIJ son electos por la Asamblea General de Naciones Unidas, a recomendación del Consejo de Seguridad.
Actualmente, el juez con más tiempo fungiendo como tal es un jurista de Eslovaquia, electo desde el 2003, seguido por su colega de Francia (desde el 2005). Cabe precisar que de quince integrantes titulares, tan solo cinco mujeres fungen en la actualidad como juezas en la CIJ, oriundas de Australia, Estados Unidos, China, Kenya y Uganda: véase nuevamente el enlace oficial sobre su composición actual.
Con respecto al Consejo de Seguridad, el Artículo 10, inciso 2 del Estatuto de la CIJ (véase texto) establece claramente que no habrá distinción alguna entre los votos de los 15 integrantes del Consejo de Seguridad, al precisar que:
"2. En las votaciones del Consejo de Seguridad, sean para elegir magistrados o para designar los miembros de la comisión prevista en el Artículo 12, no habrá distinción alguna entre miembros permanentes y miembros no permanentes del Consejo de Seguridad".
Se trata de una de las pocas disposiciones en Naciones Unidas en la que resulta irrelevante el tener dentro del Consejo de Seguridad un voto en contra (o varios...) provenientes sea de China, de Estados Unidos, de Francia, de Reino Unido o de Rusia. Dicho en otras palabras, si un jurista se ha manifestado o ha publicado textos sumamente críticos en contra de uno de estos cinco Estados durante su carrera profesional o como diplomático(a), ello no afecta su candidatura: siempre y cuando el Estado que lo proponga sí logre obtener el respaldo necesario mínimo de ocho votos dentro del Consejo de Seguridad, de quince posibles.
Los designados jueces a la CIJ resultan de un proceso de votación que involucra tanto al Consejo de Seguridad (!5 Estados Miembros) como a la Asamblea General (193 Estados Miembros). Resulta de interés observar el número de rondas que fueron necesarias en el mes noviembre del 2023 dentro del Consejo de Seguridad (cinco en total) para finalmente reunir a cinco candidatos con los votos necesarios para ser designados (véase acta del Consejo de Seguridad S/PV.9471).
El lograr, para un Estado, reunir votos a favor de su candidato en el seno del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General, resulta del intercambio de apoyos a los que frecuentemente recurren los departamentos de candidaturas de las direcciones de asuntos multilaterales de cada uno de los ministerios de relaciones exteriores de los 193 Estados que son miembros de Naciones Unidas.
Estos intercambios de votos responden usualmente a criterios de oportunidad como parte de una negociación política. Cabe precisar que a menudo este tipo de candidaturas son negociadas por los Estados a cambio de un apoyo por otra candidatura en órgano de Naciones Unidas e incluso en otra organización internacional. Estos intercambios de favores políticos no se limitan únicamente a candidaturas de nacionales a título individual, sino que pueden a veces incluir una candidaturas/país: por ejemplo, en el 2005, Costa Rica apoyó a Nicaragua para ocupar una silla en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, honrando un compromiso adquirido con Nicaragua al solicitarle votar en junio del 2003 en favor del candidato de Costa Rica para ocupar el cargo de juez en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (véase nota de La Nación de octubre del 2005).
Los candidatos propuestos en este 2026
Según el documento del Secretario General del 1ero de julio del 2026, son cinco las vacantes en estos momentos en la CIJ, por lo que cada bloque regional fue solicitado: véase al respecto este enlace en las distintas versiones oficiales de Naciones Unidas de este documento.
En el caso de Europa, una insólita e inédita contienda opondrá Reino Unido a Francia por la silla vacante que deja el actual juez francés, en funciones desde el 2005, y que cierra su carrera en el máximo órgano judicial de Naciones Unidas con 21 años de servicio. Notemos que la tradición francesa quiere que el candidato galo propuesto para ocupar la vacante en la CIJ sea el Director Jurídico del Quai d'Orsay: fue el caso del actual juez galo electo en el 2005, y el de todos sus antecesores (véase por ejemplo la hoja de vida de Guy Ladreit de La Charriere, juez de la CIJ de 1982 a 1987). No obstante, para esta contienda del 2026, Francia pareciera querer innovar, al designar esta vez como candidato a su actual embajador en funciones en La Haya.
Además del candidato de Reino Unido y de Francia, se presentaron las candidaturas de juristas oriundos (según el orden que aparece en la precitada nota oficial del Secretario General) de Nigeria, Jordania, Perú, Sierra Leone, Singapur, Kenia, Corea del Sur y Ecuador.
Habíamos tenido la oportunidad de analizar en detalle la contienda bastante inusual entre Reino Unido y Francia en una nota anterior del 10 de junio del 2026 titulada "La elección de dos jueces en el seno de la CIJ: apuntes" y disponible en este enlace. Según la lista oficial de los actuales integrantes de la CIJ (véase lista), únicamente llegan a expiración los mandatos de nueve años del juez de Francia y de la India.
Revisando con detenimiento esta lista de los actuales jueces de la CIJ, uno de ellos es una jurista oriunda de Kenia con el mismo nombre que la candidata de Kenya que aparece en el comunicado del Secretario General de Naciones Unidas, lo cual significa que, electa en el 2025 por tan solo un año, al presentar su renuncia el juez de Somalia, la jurista de Kenia desea postularse nuevamente, debiendo competir con el candidato propuesto por Nigeria y por Sierra Leone. Otro caso muy similar es el del actual juez titular oriundo de Jordania, electo en el 2024 para suplir la vacante dejada por la renuncia del juez oriundo del Líbano en el 2024: al igual que la jueza de Kenia, se ha postulado para un mandato regular de nueve años, y no cuenta con ningún contendiente en Oriente Medio, por lo que su designación está prácticamente asegurada.
En el caso de América Latina, el juez brasileño electo en el 2022 para suplir la vacante por tres años en razón del fallecimiento del juez titular de la CIJ oriundo de Brasil, Antonio Cancado Trindade, deja abierta una vacante en este 2026 que se disputarán Perú y Ecuador. Cabe precisar que la candidata de Perú es la actual jueza peruana en la Corte Penal Internacional (CPI), también con sede en La Haya: una jueza que como bien se sabe, es objeto de inéditas sanciones por parte de Estados Unidos que recuerdan las viejas técnicas mafiosas para intimidar a jueces y a fiscales. Esta larga entrevista de la BBC a esta jurista peruana detalla las limitaciones de todo tipo que significa para un juez internacional ser objeto de sanciones por parte de la actual administración norteamericana. Esta última arremetió recientemente anunciando su intención de "dismantle" (sic.) la CPI: véase comunicado oficial del Departamento de Estado del pasado 13 de julio, que se debe leer (pese a no referirse expresamente a Israel), en combinación con el primer anuncio de febrero del 2025 del actual ocupante de la Casa Blanca, que sí mencionó expresamente las órdenes de captura contra dos dirigentes israelíes (Nota 5).
Finalmente, en el caso de la región Asia-Pacífico (vacante en razón de la expiración del mandato regular de nueve años del juez de India), la contienda opone Singapur a Corea del Sur.
Las votaciones deberían tener lugar en el seno del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General en el marco de la próxima sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas, por lo que se deberían intensificar los diversos esfuerzos de los respectivos aparatos diplomáticos para intentar reunir apoyos y llevar a feliz término la postulación de su candidato/a.
A modo de conclusión
Habíamos tenido la oportunidad de señalar en nuestra precitada nota que el equilibrio de género en el seno de la CIJ resulta cada vez más prioritario, por lo que desde ya se puede vaticinar que frente a los candidatos de Sierra Leone y de Nigeria, la Asamblea General de Naciones Unidas se inclinará mayoritariamente por la candidata de Kenia; y que en el caso de la candidata propuesta por Singapur, hay grandes posibilidades para que resulte electa frente al candidato de Corea del Sur, por más esfuerzos y gestiones que realice la diplomacia surcoreana.
En cambio, en el caso particular de Perú (una mujer postulada) frente al candidato de Ecuador, será de interés observar si la crisis política e institucional que sacude desde varios años a Perú impidió (o no) a su diplomacia llevar a cabo una campaña en Naciones Unidas en favor de la candidata peruana (Nota 6). La última contienda entre dos candidatos de América Latina se dio en el 2022, cuando Argentina irrumpió de manera desafortunada para intentar arrebatarle una silla a un jurista brasileño, siendo finalmente electo, por abrumadora mayoría, el candidato de Brasil (Nota 7).
Finalmente, con respecto a Francia y a Reino Unido y a sus dos candidatos masculinos, los pronósticos son más reservados: se trata de Estados con experimentados aparatos diplomáticos y una vasta red de apoyos en diversas regiones del mundo. Este duelo diplomático entre los aparatos de Francia y del Reino Unido es inédito en los anales de justicia de La Haya, al haber siempre contado ambos con la seguridad de tener a uno de sus nacionales fungiendo como juez titular, en virtud del precitado "gentlemen agreement". Al respecto, es de señalar que la candidatura del Reino Unido fue anunciada el 12 de septiembre del 2024 (véase enlace), al tiempo que la de Francia lo fue el 21 de octubre del 2024 (véase tweet oficial de Francia): como si esta última se presentó el mes siguiente en aras de impedir que el Reino Unido le arrebate a Francia el espacio que cree tener asegurado desde 1946 para un jurista galo en el seno de la CIJ.
De no resultar electo el candidato galo en esta contienda del 2026, sería la primera vez en toda la historia desde 1946 que la CIJ sesiona sin un juez francés.
- -Notas- -
Nota 1: Los siguientes son los juristas de América Latina que integraron como jueces titulares a la CIJ desde 1946 (por orden cronológico): José Philadelpho de Barros e Azevedo (Brasil, 1946-1951), Alejandro Álvarez (Chile, 1946-1955), Isidro Fabela (México, 1946-1952), José Gustavo Guerrero (El Salvador, 1946-1958), Levi Fernandes Carneiro (Brasil, 1951-1955), Enrique c. Amand-Ugon (Uruguay, 1952-1961), Roberto Córdova (México, 1955-1964), Lucio Manuel Moreno Quintana (Argentina, 1955-1964), Ricardo Joaquín Alfaro (Panamá, 1959-1964), José Luis Bustamante y Rivero (Perú, 1961-1970), Luis Padilla Nervo (México, 1964-1973), Eduardo Jiménez de Aréchaga (Uruguay, 1970-1979), José Sette-Camara (Brasil, 1979-1988), Andrés Aguilar Mawdsley (Venezuela, 1981-1988), José María Ruda (Argentina, 1973-1991), Gonzalo Parra-Aranguren (Venezuela,1996-2009), Francisco Rezek (Brasil, 1997-2006), Bernardo Sepúlveda-Amor (México, 2006-2015), Antônio Augusto Cançado Trindade (Brasil, 2009-2022), que completan en la actualidad Leonardo Nemer Caldeira Brant (Brasil, 2022-…), y Juan Manuel Gómez Robledo (México, 2024-…).
Nota 2: Desde el punto de vista geográfico, la CIJ cuenta grosso modo con dos jueces de Africa, dos jueces de América Latina, dos jueces de la región Asia-Pacífico, dos jueces de Europa occidental y dos jueces de Europa oriental.
Nota 3: En el 2017, la diplomacia del Reino Unido sufrió un notorio revés, al no ser reelecto su candidato, y ser designado en su lugar un jurista propuesto por India (véase informe al respecto del Parlamento del Reino Unido). En este titular de The Guardian, se habla de una verdadera "humillación" para la diplomacia del Reino Unido, cuando lo correcto sería indicar que los tiempos han cambiado, simplemente: la diplomacia del Reino Unido ya no es lo que era en 1946, y la diplomacia de la India de 1946 ... ha dejado de serlo y ello desde hace ya un buen tiempo. Las seis rondas de votación efectuadas en noviembre del 2017 (véase detalle en este enlace) indican que en la primera de ellas, el candidato británico reunió 147 votos frente a 149 para el candidato de la India, mientras que en la última ronda, reunió 76 frente a 115 obtenidos en favor de la candidatura de la India.
Nota 4: En las elecciones del 2023, no resultó reelecto el juez propuesto por Rusia (véase nota de prensa), por lo que, por vez primera en su historia desde 1946, la CIJ no cuenta con un integrante ruso en su composición. La agresión militar de Rusia a Ucrania en febrero del 2022 y su desafío a la autoridad de la CIJ explican en gran parte esta inédita situación para la CIJ.
Nota 5: A penas instalado en la Casa Blanca a finales de enero del 2025, el actual ocupante de la Casa Blanca emitió sanciones contra el personal de la CPI: véase nota oficial de la Casa Blanca del 6 de febrero del 2025. Se trata de un detalle en el tiempo que confirma la máxima prioridad dada por la actual administración norteamericana para intentar resguardar a las autoridades israelíes de la justicia penal de La Haya. En aquella ocasión, la máxima autoridad norteamericana no tuvo reparo alguno en mencionar directamente a Israel como principal motivo de estas sanciones. Estas sanciones de febrero del 2025 dieron origen a una reacción de repudio de 79 Estados Partes al Estatuto de Roma (de 124): véase declaración colgada en el sitio de la diplomacia de Eslovenia. Por parte de América Latina no suscribieron el texto Argentina, El Salvador, Paraguay y Venezuela. De manera a recordar a algunos lo que ocurrió en junio del 2020 al anunciar Estados Unidos sus primeras sanciones contra la CPI, cabe traer a la memoria que Israel fue el único Estado en todo el mundo en haber oficialmente saludado las primeras sanciones norteamericanas contra la CPI: véase nota del Times of Israel titulada "Netanyahu hails Trump for announcing sanctions against ‘corrupt’ ICC"). Lo llamativo es que al anunciarlas, el entonces Presidente de Estados Unidos, rodeado en aquel momento de asesores más conocedores de la vida internacional, omitió toda referencia expresa a Israel como motivo para tomarlas, pretendiendo que se debían a investigaciones contra el personal militar y civil norteamericano: el texto del comunicado oficial del 11 de junio del 2020 de la Casa Blanca puede ser revisado en este enlace. La maniobra norteamericana del 2020 merece una mención destacada, así como el gran entusiasmo del Primer Ministro israelí que la delató.
Nota 6: En marzo del 2025, Perú anunció oficialmente la candidatura de una jurista peruana (véase nota de un medio oficial del Estado peruano) para esta contienda del 2026. No obstante, en enero del 2026, se informó que Perú retiraba su apoyo a una candidatura a la CIJ de la actual jueza peruana en la CPI (véase su entrevista en un medio televisivo peruano). En esta nota de prensa del 24 de enero del 2026 se lee que:
"La Cancillería peruana explicó que se descartó la candidatura tras evaluar las consecuencias de estas medidas para la viabilidad internacional de la jurista, especialmente por el peso que tienen Washington y Moscú en la elección de jueces del principal tribunal de la ONU".
Salvo error del periodista o de la transcripción de la información oficial proporcionada por Perú a los medios de prensa, se trata de un razonamiento totalmente erróneo: no influye mayormente la negativa de los Estados Miembros Permanentes del Consejo de Seguridad para la elección de los jueces de la CIJ, tal y como lo explicamos con anterioridad. Podríamos señalar, usando algunos de los términos de la cita anterior, que "Washington y Moscú no tienen ningún peso en la elección de jueces al ser su voto igual al de cualquier otro Estado" en una misiva a enviar (discretamente...) a nuestros estimables colegas diplomáticos en Lima.
Nota 7: La última contienda diplomática entre candidatos latinoamericanos a una silla en la CIJ se jugó entre Brasil y Argentina, quedando electo el actual juez brasileño de la CIJ en el 2022 (véase documento destinado a la Asamblea General). En el Consejo de Seguridad, el candidato de Brasil obtuvo desde la primera ronda 13 votos, y 2 el candidato de Argentina (véase acta S/PV.9182). Como indicado anteriormente, al fallecer el juez brasileño en el 2022 antes de cumplir su mandato (2027) y abrirse una vacante en el seno de la CIJ, bien hubiese podido Argentina abstenerse de postular a un candidato, dejar que fuera electo un candidato brasileño nuevamente, y esperarse a la contienda del 2023: no lo hizo, por razones que sería de sumo interés conocer, y fracasó su candidato frente al postulado por Brasil. No está de más recordar que en el 2008, el entonces candidato presentado por Brasil, el jurista Antônio Augusto Cançado Trindade, había logrado ser electo en la CIJ con 14 votos dentro del Consejo de Seguridad (véase acta S/PV.6011), la marca más alta jamás registrada por un candidato propuesto por América Latina, y con 163 votos en la Asamblea General de Naciones Unidas: la mayor marca jamás observada para un candidato a juez para la CIJ.