jueves, 16 de abril de 2020
Estados Unidos y el coronavirus: más de 4500 muertes en tan solo 24 horas (y más de 10.000 en 72 horas)
Estados Unidos y el coronavirus: más de 4500 muertes en tan solo 24 horas (y más de 10.000 en 72 horas)
El pasado 16 de abril, Estados Unidos registró 4591 muertes debido al COVID-19 en tan solo 24 horas (véase nota de prensa de Sud Ouest y esta nota en inglés de DemocracyNow). Una dramática marca que duplica las marcas anteriores registradas, que ya superaban las 2000 muertes (fueron 2228 las muertes registradas el 15 de abril del 2020 en 24 horas). Remitimos a nuestros estimables lectores a nuestra nota anterior que, entre otros puntos, refiere a la vulnerabilidad del sistema de salud pública norteamericano y a la ausencia de medidas de contención, titulada "Estados Unidos y el coronavirus: más de 2000 muertes en 24 horas y proyecciones sombrías oficiales". Al 28 de abril, Estados Unidos acumula más de 56.000 muertes causadas por el COVID-19.
A la crisis sanitaria que significa para el sistema de salud norteamericano el COVID-19 en estas primeras tres semanas de abril del 2020, se suma la crisis económica y social que conlleva, con 22 millones de personas desempleadas declaradas como tal desde el pasado 15 de marzo (véase nota de prensa de CNN); a este panorama, hay que añadir los cuestionamientos cada vez más incisivos sobre la falta de medidas sanitarias cuando aún era tiempo por parte de las máximas autoridades norteamericanas para contener debidamente esta pandemia. Estados Unidos acumula no solamente la mayor cantidad de personas fallecidas en el planeta en razón de este coronavirus, sino que además, concentra la mayor cantidad de personas contaminadas. Sobre este último punto, las cifras revelan una desconcertante tendencia exponencial: Estados Unidos superó el número de 700.000 personas contaminadas el pasado 17 de abril del 2020; al 21 de abril superaba las 820.000 personas contaminadas; al 24 de abril, sobrepasaba los 883.000 casos confirmados, al 25 de abril, eran más de 925.000 casos los reportados, y eran más de 985.000 al 27 de abril. Este 28 de abril, el millón de personas afectadas fue superado en Estados Unidos. Nótese que este 28 de abril, a nivel global, se alcanzó la cifra de más de 3.110.000 de casos de personas afectadas en todo el planeta.
Cabe precisar que, si sumamos el número de muertes diarias de los días 16, 17 y 18 de abril (4591, 3857 y 1891 fallecimientos registrados respectivamente), Estados Unidos superó en a penas 72 horas las 10.000 muertes debido al COVID-19: semejante drama humano en proporciones tales evidencia la verdadera tragedia que se vive en varias partes de Estados Unidos.
La primera muerte oficialmente registrada en Estados Unidos debido al COVID-19 se dió el 22 de enero del 2020. El pasado 3 de abril, se reportó que murieron más de 1000 personas en Estados Unidos en 24 horas (véase nota del Washington Post). Estados Unidos acumulaba más de 33.000 muertes al 16 de abril, contra 22.170 (Italia), 19.315 (España), 17.920 (Francia) y 13.729 (Reino Unido), según los datos arrojados por la Universidad Johns Hopkins (véase enlace oficial), la cual monitorea en tiempo real la expansión de la pandemia a nivel global. Al 21 de abril, Estados Unidos superaba las 42.000 muertes causadas por esta pandemia: siete días después, las 56.000 muertes.
Con relación a las cifras sobre muertes, cabe precisar que autopsias realizadas recientemente en California indican que es muy probable que sean muchos más los fallecimientos en Estados Unidos causados por el COVID-19 (véase nota de CNN).
Foto extraída de nota de prensa titulada "Furious Donald Trump throws tantrum after CDC boss directly contradicts him at White House press conference - after President claimed second wave danger was 'fake news' and that coronavirus 'might not come back at all'", DailyMail, edición del 23/4/2020
Cabe recordar que a dos días de diagnosticarse, en enero del 2020, el primer caso en Estados Unidos, se escuchó por parte del actual ocupante de la Casa Blanca las siguientes frases:
“We have it totally under control. It’s one person coming from China. It’s going to be just fine” (véase nota de prensa de The Guardian, titulada "The missing six weeks: how Trump failed the biggest test of his life" cuya lectura completa se recomienda).
Resulta de interés recordar que en declaraciones oficiales dadas por sus máximas autoridades el pasado 1ero de abril, se estimó a un número que oscila entre 100.000 y 240.000 las personas que fallecerán en Estados Unidos debido al coronavirus (véase nota de prensa del Washington Post): una proyección extremadamente sombría si se compara al número de personas fallecidas debido al COVID-19 en otros Estados que registra la Universidad Johns Hopkins antesmencionada.
A la vez, estas cifras oficiales pueden también entenderse como un reconocimiento tácito de varios errores desde que asumió sus funciones el actual ocupante de la Casa Blanca, recortando presupuestos de entidades sanitarias a cargo de la vigilancia de epidemias, desmantelando equipos que sus antecesores habían consolidado al más alto nivel en materia de seguridad nacional, entre muchas otras cuestionables medidas que hoy explican la alarmante situación que se vive en varias partes de Estados Unidos: remitimos a nuestros estimables lectores a este interesante artículo publicado en febrero del 2020 en The Conversation, titulado "The Trump administration has made the US less ready for infectious disease outbreaks like coronavirus", y cuya lectura completa también se recomienda.
Ante un panorama tan angustiante como el que se vislumbra para Estados Unidos, es muy probable que algunos Estados intenten proceder a repatriar a grupos de nacionales que se encuentran en la actualidad en suelo norteamericano viviendo parte de esta tragedia humana sin poder regresar. Es lo que intentó Costa Rica para 160 de sus nacionales (véase nota del programa radial Amelia Rueda) y que logró materializar exitosamente para 112 de ellos el pasado 17 de abril (véase nota de Elpais.cr).
Cabe mencionar, en el caso preciso de Costa Rica, que al 27 de abril, se registra la muerte de seis personas debido al COVID-19 en Costa Rica. A los que hay que añadir 11 fallecidos costarricenses que residían en Estados Unidos (véase nota de prensa de Teletica).
miércoles, 8 de abril de 2020
Estados Unidos y el coronavirus: más de 2000 muertes en 24 horas y proyecciones sombrías oficiales
Estados Unidos y el coronavirus: más de 2000 muertes en 24 horas y proyecciones sombrías oficiales
Este 14 de abril, se contabilizaron 2228 muertes en Estados Unidos debido al COVID-19 en tan solo 24 horas (véase nota de prensa de ElCronista). El pasado 10 de abril, se contabilizaron 2108 muertes (véase nota de prensa de la DW): dramáticas marcas, jamás registradas en ninguna otra parte del planeta desde que inició la epidemia de este nuevo coronavirus en diciembre del 2019 en Asia.
Para tener una idea de la progresión fulgurante del COVID-19 en Estados Unidos, el pasado 8 de abril del 2020, Estados Unidos registró, también en 24 horas, 1973 muertes provocadas por el coronavirus (véase nota de prensa de France24). El día anterior, 7 de abril, se habían registrado 1939 muertes (véase nota de prensa de NDTV).
Foto extraída de nota de prensa titulada "Coronavirus aux États-Unis. Près de 2000 morts en 24 heures, pire bilan quotidien national", Ouest France, edición del 8/4/2020
De manera a comparar cifras de este mismo mes de abril, cabe recordar que el pasado 1ero de abril, fueron 865 las muertes registradas en 24 horas debido al COVID-19 en territorio norteamericano (véase nota de prensa de Sudinfo- Bélgica). El pasado 3 de abril, se reportó que murieron más de 1000 personas en Estados Unidos en 24 horas, elevando la cifra total a más de 6000 muertes (véase nota del Washington Post).
El último dato de la Universidad Johns Hopkins arroja para el 15 de abril del 2020 2494 muertes registradas en 24 horas en Estados Unidos.
Tal y como se puede apreciar, el ascenso es vertiginoso en estos primeros 15 días del mes de abril en Estados Unidos, mientras algunos grandes medios de prensa empiezan en Estados Unidos a reportar las carencias y las limitaciones de todo tipo que sufren los hospitales norteamericanos (véase nota de prensa de CNN).
Notemos que al 13 de abril, Estados Unidos acumulaba en total más de 22.000 fallecimientos, de los cuales más de 10.000 únicamente procedentes de Nueva York. Por su parte, Italia para esta misma fecha superó las 20.000 muertes debido al coronavirus desde que inició su propagación en suelo italiano, mientras, siempre al 13 de abril, España acumulaba 17.000 muertes ocasionadas por el coronavirus, y Francia, llegaba casi a 15.000 personas fallecidas.
Las cifras de la pandemia en Estados Unidos
Al número de personas fallecidas registradas que coloca a Estados Unidos en la cúspide, se suma otro hecho: oficialmente, Estados Unidos registra más personas contaminadas que en Italia, en España y en China, con las siguientes cifras dadas a conocer por la Universidad Johns Hopkins (véase enlace oficial) al 13 de abril: 572.587 personas contaminadas (Estados Unidos), contra 169.496 (España), 159.516 (Italia), 133.685 (Francia), 128.002 (Alemania), 89.563 (Reino Unido) y 83.213 (China).
Cabe precisar que este 15 de abril del 2020, oficialmente el recuento global arroja que el número de personas contaminadas alcanzó los 2 millones de personas a nivel mundial, de las cuales 610.774 se ubican en Estados Unidos, siempre según el recuento realizado por la Universidad Johns Hopkins.
Resulta de interés recordar que 5 días antes, el pasado 10 de abril, Estados Unidos acumulaba 501.301 personas contaminadas. Al 8 de abril, las cifras eran las siguientes: 402.923 personas contaminadas (Estados Unidos), contra 146.690 (España), 139.422 (Italia), 110.070 (Francia), 109.329 (Alemania) y 82.809 (China).
Nótese la progresión en Estados Unidos del COVID-19 si se compara estas cifras con las del 27 de marzo pasado, fecha en la que Estados Unidos superó a los demás Estados precitados, con 94.338 personas afectadas, seguido por Italia (86.498), China (81.897), y España (64.059).
El pasado 3 de abril, la cifra de personas contaminadas en Estados Unidos era de 273.880 personas, siempre según la misma precitada Universidad Johns Hopkins, la cual monitorea en tiempo real la situación a nivel mundial de la pandemia.
Perspectivas oficiales dadas por las autoridades norteamericanas
Este 14 de abril, se contabilizan 25.757 muertes en Estados Unidos (véase nota de prensa de Le Soir). Al 10 de abril, se contabilizaban más de 18.000 muertes ocurridas en suelo norteamericano y al 8 de abril, se registraban unas 12.900 muertes (véase nota de CNN).
Resulta de interés recordar que en declaraciones oficiales dadas por sus máximas autoridades el pasado 1ero de abril, se estimó a un número que oscila entre 100.000 y 240.000 las personas que fallecerán en Estados Unidos debido al coronavirus (véase nota de prensa del Washington Post): una proyección extremadamente sombría si se compara al número de personas fallecidas debido al COVID-19 en otros Estados que registra la Universidad Johns Hopkins antesmencionada al 8 de abril, con las siguientes cifras: 17.127 (Italia), 14.555 (España), 10.328 (Francia), 6.159 (Reino Unido), 4.003 (Irán) y 3.213 (China).
Ante semejante panorama, es muy probable que algunos Estados intenten proceder a repatriar a grupos de nacionales que se encuentran en la actualidad en suelo norteamericano viviendo parte de esta tragedia humana sin poder regresar. Es lo que intentará Costa Rica para 160 de sus nacionales, aprovechando de un vuelo destinado a repatriar a norteamericanos ubicados en territorio costarricense (véase nota del programa radial Amelia Rueda).
Remitimos a nuestros estimables lectores a la nota que tuvimos la ocasión de elaborar el pasado 24 de marzo, al advertir la Organización Mundial de la Salud (OMS) que Estados Unidos podría convertirse en el nuevo epicentro de la pandemia del COVID-19, declarada oficialmente como tal por la OMS el pasado 11 de marzo tan solo (véase nuestra nota titulada "OMS advierte nuevo epicentro del coronavirus: Estados Unidos").
Como es sabido, el ordenamiento jurídico internacional deja un margen de apreciación bastante amplio a los Estados para adoptar medidas sanitarias en su territorio ante una pandemia. Es así como cada Estado ha ido analizando las medidas tomadas, en particular por China e Italia y por varios otros Estados, en particular en Asia, para replicarlas a nivel nacional, o bien optar por otra estrategia de contención de este coronavirus. Nótese, a modo de ejemplo, que las autoridades francesas optaron por mantener la realización de la primera vuelta de las elecciones municipales el pasado domingo 15 de marzo, pese a recomendaciones insistentes de científicos y de médicos solicitando reportarlas sine die; y que las escuelas, colegios y universidades funcionaron normalmente hasta el viernes 20 de marzo en todo el Reino Unido. Suecia por su parte, ha decidido no aplicar ninguna medida de distanciamiento social que se han ordenado en los demás Estados europeos (véase nota de France24).
La salud pública en Estados Unidos: una vulnerabilidad predecible
Cabe señalar que, en Estados Unidos, las medidas sanitarias ordenadas de manera improvisada en los aeropuertos causaron un verdadero caos en todas las terminales norteamericanas el pasado domingo 15 de marzo, colocando a una enorme cantidad de personas provenientes de diversas latitudes del planeta confinadas en espacios muy cerrados durante largas horas (véase nota de prensa del Washington Post). No se conoce de estudios que orienten a los investigadores sobre la cantidad de personas que pudieron haber sido contaminadas por el COVID-19 en Estados Unidos el 15 de marzo.
A diferencia de la situación existente en Estados como España, Francia o Italia, el sistema norteamericano de salud pública es sumamente deficiente. Al gran número de personas que no cuentan con ninguna cobertura médica en Estados Unidos, hay que añadir las carencias de todo tipo del sistema de salud pública norteamericano y el alto costo del cuidado médico: en el 2018, se calculó que el 44% de los norteamericanos evita ir a una cita médica (véase nota de prensa de Forbes).
Resulta de interés señalar que mientras que se cuenta con 6 camas en hospitales por cada 1000 habitantes en Francia, 3,2 en el caso de Italia, y 3 en el caso de España, en el caso de Estados Unidos, el promedio llega a 2,8 camas por cada 1000 habitantes.
A nivel mundial, en este gráfico (véase enlace oficial) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), aparecen también India (0,5 cama por 1000 habitantes), Costa Rica (con 1,1), Estados Unidos (2,8), España (3), Alemania (8), y al final de la tabla, Corea del Sur (12,3) y Japón (13,1 camas por cada 1000 habitantes): estos dos últimos Estados (así como Taiwán, y Singapur) han logrado contener significativamente el avance del coronavirus COVID-19 en su territorio, y las medidas que han ordenado de manera tempranera (y muy planificada) han generado mucho interés en otras latitudes.
A modo de conclusión
Pese a lo predecible sobre lo que podría ocurrir en Estados Unidos ante una pandemia como la del COVID-19, la falta de previsión de la actual administración es ... latente. Informaciones recientes indican que el actual ocupante de la Casa Blanca fue advertido por uno de sus colaboradores sobre los efectos negativos que podría causar el coronavirus en Estados Unidos, y ello desde ... el 29 de enero del 2020 (véase nota de prensa de The Guardian y esta otra nota del Washington Post sobre informes de inteligencia norteamericana al parecer no considerados por el Presidente Trump de enero y febrero del 2020).
A dos días de diagnosticarse, en enero del 2020, el primer caso en Estados Unidos, se escuchó por parte del Presidente Trump las siguientes frases:
“We have it totally under control. It’s one person coming from China. It’s going to be just fine” (véase nota de prensa de The Guardian, titulada "The missing six weeks: how Trump failed the biggest test of his life" cuya lectura completa se recomienda).
Cabe señalar, además, que las máximas autoridades norteamericanas tuvieron la posibilidad de observar detenidamente lo ocurrido en China desde diciembre y en enero del 2020, y luego en varios Estados de Europa a partir de febrero y marzo para prever algun tipo de medidas de contención ante el COVID-19. Según todo pareciera indicar, no se tomaron.
Italia advirtió en su momento de medidas urgentes a tomar para evitar en otros Estados el colapso generalizado de las unidades de cuidados intensivos que sufrió, advertencia de la que hoy, por ejemplo, ha beneficiado el sistema francés de salud: a las medidas de confinamiento ordenadas, hay que añadir la notable capacidad de adaptación del sistema de salud en Francia para liberar un número significativo de camas en hospitales galos, así como proceder al traslado de pacientes de la región más impactada del "Grand Est", por tren y por avión, a hospitales de regiones francesas mucho menos afectadas, entre muchas otras medidas.
Como parte de la improvisación ante esta pandemia que impactará, según todo parece indicar, a Estados Unidos en proporciones mucho mayores a las observadas en diversas otras latitudes, en este inicio del mes de abril la prensa francesa refiere al desvío de un importante pedido de máscaras chinas destinadas a Francia hacia Estados Unidos, el finiquito de la compra habiéndose negociado en el último momento, con dinero en efectivo, en la misma pista del aeropuerto chino (véase nota de prensa de l´Express y esta nota más reciente de Le Figaro).
miércoles, 1 de abril de 2020
Estados Unidos y el coronavirus: 865 muertes en 24 horas y proyecciones sombrías oficiales
Estados Unidos y el coronavirus: 865 muertes en 24 horas y proyecciones sombrías oficiales
Este 1ero de abril del 2020, Estados Unidos registró en tan solo 24 horas 865 muertes debido al coronavirus COVID-19 (véase nota de prensa de Sudinfo- Bélgica), superando ya más de 5000 personas fallecidas registradas por las autoridades (véase nota de prensa de la BBC). Este 3 de abril, se reporta que murieron más de 1000 personas en Estados Unidos en las últimas 24 horas, elevando la cifra total a más de 6000 muertes (véase nota del Washington Post).
Las cifras de la pandemia en Estados Unidos con relación a las de otros Estados
Para tener idea de estos rangos con relación a otros Estados que llevan mucho más tiempo que Estados Unidos frente a la pandemia, España registró para esta misma fecha 950 muertes en 24 horas (véase nota de TVE), al tiempo que Italia registró 760 personas fallecidas (véase nota de Clarín), mientras que Francia reportó 471 muertes en las 24 horas siguientes (véase nota del HuffingtonPost).
A ello se suma el hecho que oficialmente, Estados Unidos registra más personas contaminadas que en Italia, en España y en China, con las siguientes cifras dadas a conocer por la Universidad Johns Hopkins (véase enlace oficial) al 1ero de abril: 213.374 personas contaminadas (Estados Unidos), contra 110.574 (Italia), 104.118 (España) y 82.361 (China).
Nótese la progresión en Estados Unidos si se compara estas cifras con las del 27 de marzo pasado, fecha en la que Estados Unidos superó a los demás Estados precitados, con 94.338 personas afectadas, seguido por Italia (86.498), China (81.897), y España (64.059).
Este 3 de abril, la cifra de personas contaminadas en Estados Unidos es de 273.880 personas, siempre según la misma precitada Universidad Johns Hopkins, la cual monitorea en tiempo real la situación a nivel mundial de la pandemia.
Perspectivas oficiales dadas por las autoridades norteamericanas
En declaraciones oficiales dadas por sus máximas autoridades este 1ero de abril, se estima a un número que oscila entre 100.000 y 240.000 las personas que fallecerán en Estados Unidos debido al coronavirus (véase nota de prensa del Washington Post): una proyección extremadamente sombría si se compara al número de personas fallecidas debido al COVID-19 en otros Estados que registra la Universidad Johns Hopkins antesmencionada al 1ero de abril, con las siguientes cifras: 13.155 (Italia), 9.387 (España), 3.193 (China) y 3.036 (Irán).
Remitimos a nuestros estimables lectores a la nota que elaboramos el pasado 24 de marzo, al advertir la Organización Mundial de la Salud (OMS) que Estados Unidos podría convertirse en el nuevo epicentro de la pandemia del COVID-19, declarada oficialmente como tal por la OMS el pasado 11 de marzo tan solo (véase nuestra nota titulada "OMS advierte nuevo epicentro del coronavirus: Estados Unidos").
Como es sabido, el ordenamiento jurídico internacional deja un margen de apreciación bastante amplio a los Estados para adoptar medidas sanitarias en su territorio ante una pandemia. Es así como cada Estado ha ido analizando las medidas tomadas, en particular por China e Italia y por varios otros Estados, en particular en Asia, para replicarlas a nivel nacional, o bien optar por otra estrategia de contención de este coronavirus. Nótese, a modo de ejemplo, que las autoridades francesas optaron por mantener la realización de la primera vuelta de las elecciones municipales el pasado domingo 15 de marzo, pese a recomendaciones insistentes de científicos y de médicos solicitando reportarlas sine die; y que las escuelas, colegios y universidades funcionaron normalmente hasta el viernes 20 de marzo en todo el Reino Unido. Suecia por su parte, ha decidido no aplicar ninguna medida de distanciamiento social que se han ordenado en los demás Estados europeos (véase nota de France24).
La salud pública en Estados Unidos: una vulnerabilidad predecible
Cabe señalar que, en Estados Unidos, las medidas sanitarias ordenadas de manera improvisada en los aeropuertos causaron un verdadero caos en todas las terminales norteamericanas el pasado domingo 15 de marzo, colocando a una enorme cantidad de personas provenientes de diversas latitudes del planeta confinadas en espacios muy cerrados durante largas horas (véase nota de prensa del Washington Post). No se conoce de estudios que orienten a los investigadores sobre la cantidad de personas que pudieron haber sido contaminadas por el COVID-19 en Estados Unidos el 15 de marzo.
A diferencia de la situación existente en Estados como España, Francia o Italia, el sistema norteamericano de salud pública es sumamente deficiente. Al gran número de personas que no cuentan con ninguna cobertura médica en Estados Unidos, hay que añadir las carencias de todo tipo del sistema de salud pública norteamericano y el alto costo del cuidado médico: en el 2018, se calculó que el 44% de los norteamericanos evita ir a una cita médica (véase nota de prensa de Forbes).
Resulta de interés señalar que mientras que se cuenta con 6 camas en hospitales por cada 1000 habitantes en Francia, 3,2 en el caso de Italia, y 3 en el caso de España, en el caso de Estados Unidos, el promedio llega a 2,8 camas por cada 1000 habitantes.
A nivel mundial, en este gráfico (véase enlace oficial) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), aparecen también India (0,5 cama por 1000 habitantes), Costa Rica (con 1,1), Estados Unidos (2,8), España (3), Alemania (8), y al final de la tabla, Corea del Sur (12,3) y Japón (13,1 camas por cada 1000 habitantes): estos dos últimos Estados (así como Taiwán, y Singapur) han logrado contener significativamente el avance del coronavirus COVID-19 en su territorio, y las medidas que han ordenado de manera tempranera (y muy planificada) han generado mucho interés en otras latitudes.
A modo de conclusión
Como parte de la improvisación ante esta pandemia que impactará, según todo parece indicar, a Estados Unidos en proporciones mucho mayores a las observadas en otras latitudes, en este inicio del mes de abril la prensa francesa refiere al desvío de un importante pedido de máscaras chinas destinadas a Francia hacia Estados Unidos, el finiquito de la compra habiéndose negociado en el último momento, con dinero en efectivo, en la misma pista del aeropuerto chino (véase nota de prensa de l´Express y esta nota más reciente de Le Figaro).
viernes, 27 de marzo de 2020
Estados Unidos: primer afectado por el coronavirus
Estados Unidos: primer Estado afectado por el coronavirus
Entre el 26 y 27 de marzo, el número de personas afectadas por el coronavirus en Estados Unidos superó a las registradas en China y en Italia. Según el monitoreo diario que realiza la Universidad Johns Hopkins (véase enlace), Estados Unidos pasa a liderar el grupo de Estados más afectados, con 94.338 personas afectadas, seguida por Italia (86.498) y China (81.897), y España (64.059).
Con relación al número de muertes registradas, el recuento oficial refiere a 1296 muertes en territorio norteamericano al 26 de marzo (véase nota de prensa), contra 9.134 (Italia), 4.934 (España), 3.174 (China) y 2.378 (Irán). El número de fallecidos en 24 horas registra las siguientes cifras en Europa, declarada el pasado 13 de marzo por la OMS como epicentro de la pandemia: España, con 769 muertes registradas entre el 26 y el 27 de marzo (véase nota de prensa de Cambio16); Francia, con 365 muertes registradas entre el 25 y el 26 de marzo (véase nota de prensa de Le Nouvel Obs); e Italia, con 712 muertes entre el 25 y el 26 de marzo (véase nota de Infobae).
La diferencia existente entre el sistema de salud pública de Estados Unidos al compararlo con el de estos tres Estado europeos apunta a un aumento mayor de fallecimientos en el caso de Estados Unidos dentro de unos pocos días. Como bien se sabe, las carencias del sistema de salud pública norteamericano y la indefensión de grandes segmentos de la población norteamericana (que no cuentan con algun tipo de cobertura o seguro social) contribuyen a accentuar significativamente la vulnerabilidad de Estados Unidos frente a esta pandemia, que otros Estados sí han logrado contener de manera exitosa (China, Corea del Sur, Singapúr, Taiwán para citar los más exitosos, asi como Alemania en Europa).
Remitimos nuestros estimables lectores a la nota que elaboramos el pasado 24 de marzo, al advertir la Organización Mundial de la Salud (OMS) que Estados Unidos podría convertirse en el nuevo epicentro de la pandemia del COVID-19, declarada oficialmente como tal por la OMS el pasado 11 de marzo tan solo (véase nuestra nota titulada "OMS advierte nuevo epicentro del coronavirus: Estados Unidos").
martes, 24 de marzo de 2020
OMS advierte nuevo epicentro del coronavirus: Estados Unidos
OMS advierte nuevo epicentro del coronavirus: Estados Unidos
Después de Europa, la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció el pasado 24 de marzo que Estados Unidos se convertirá probablemente en el nuevo epicentro de la pandemia del coronavirus COVID-19 (véase nota del Washington Post y esta otra nota de RTS - prensa suiza). Como se recordará, la OMS declaró el COVDI-19 como "pandemia" el pasado 11 de marzo tan solo, y declaró que Europa sería el nuevo epicentro unos días después (el 13 de marzo).
El coronavirus en cifras: el saldo al 24 de marzo, actualizado al 26
Con relación a la cantidad de personas contaminadas oficialmente registradas, después de China (81.588 personas contaminadas por el virus al 24/03/2020 y 81.782 al 26 de marzo) y de Italia (63.927 y 74.386 respectivamente), Estados Unidos aparecía en tercera posición con 51.542 (eran 46.481 norteamericanos contaminados 24 horas antes). Al 26 de marzo, se señala que Estados Unidos aparece siempre en tercera posición con 75.233 norteamericanos contaminados: remitimos a nuestros estimables lectores a este enlace que ofrece la Universidad Johns Hopkins, la cual monitorea, día tras días, región por región, la progresión expansiva a nivel mundial del COVID-19.
España se sitúa por debajo de Estados Unidos, con 39.673 personas contaminadas al 24 de marzo ( son 56.197 al 26 de marzo), seguida por Alemania (31.260 al 24, 43.646 al 26 de marzo).
El 22 de marzo, Estados Unidos anunció que en tan solo 24 horas fallecieron 100 personas debido al coronavirus (véase nota de prensa de Infobae).
Gráfico extraído de nota de prensa francesa del 10.3.2020 titulada "Coronavirus : comment comparer les chiffres de France, d'Italie, d'Espagne et d'ailleurs ?" (Libération, 10 mars 2020)
Respuestas diversas ante la pandemia del COVID-19
La respuesta de cada Estado a la pandemia del coronavirus COVID19, declarada como tal por la OMS el pasado 11 de marzo, ha sido muy variada, observando con temor lo que ocurrió en China y en Italia: se trata de los dos Estados con mayor número de muertes registradas.
El ordenamiento jurídico internacional deja un margen de apreciación bastante amplio a los Estados para adoptar medidas sanitarias en su territorio. Es así como cada Estado ha ido analizando las medidas tomadas por China e Italia y por varios otros Estados, en particular en Asia, para replicarlas a nivel nacional, o bien optar por otra estrategia de contención de este coronavirus. Nótese, a modo de ejemplo, que las autoridades francesas optaron por mantener la realización de la primera vuelta de las elecciones municipales el domingo 15 de marzo, pese a recomendaciones insistentes de científicos y de médicos solicitando reportarlas sine die; y que las escuelas, colegios y universidades funcionaron normalmente hasta el viernes 20 de marzo en todo el Reino Unido.
Cabe señalar que, en Estados Unidos, las medidas sanitarias ordenadas en los aeropuertos causaron un verdadero caos en todas las terminales norteamericanas el pasado domingo 15 de marzo, colocando a una enorme cantidad de personas provenientes de diversas latitudes del planeta confinadas en espacios muy cerrados durante largas horas (véase nota de prensa del Washington Post). No se conoce de estudios que orienten a los investigadores sobre la cantidad de personas que pudieron haber sido contaminadas por el COVID-19 en Estados Unidos el 15 de marzo.
El saldo mortífero al 24 de marzo, actualizado al 26
Con relación al número de personas fallecidas debido al COVID-19 en Europa, cabe notar que el 22 de febrero, Italia registraba la primera persona fallecida por el coronavirus: al 24/03/2020, el saldo era de 6.820 víctimas mortales (eran 6.077 el día anterior), según el reporte precitado de la Universidad Johns Hopkins. Al 26 de marzo, se contabilizan 7.503. En esta misma fecha (26 de marzo), España contabiliza 3.647 fallecidos (eran 2.800 el 24 de marzo y 2.696 el día anterior), habiendo registrado su primera muerte el pasado 3 de marzo (véase nota de prensa del medio español 20minutos).
El 24 de marzo, España superó a China en número de muertos debido al coronavirus (véase nota de la BBC). Italia, que encabeza la lista de Estados con más muertes registradas, lo había hecho el pasado 19 de marzo.
Por su parte, con una primera persona fallecida el 25 de febrero, Francia registra oficialmente 1.696 muertes (eran 1.100 muertes el 24 de marzo y (eran 862 la víspera): sobre la progresión fulgurante de la epidemia en el caso francés, que aún debe esperar el pico de la epidemia en las próximas semanas, remitimos a nuestros estimables lectores a nuestra breve nota titulada "Francia: la progresión del coronavirus".
Con relación al número de muertes por día, el pasado 21 de marzo, Italia registró 793 muertes, alcanzado el número más elevado registrado en tan solo 24 horas (véase nota de la BBC). Este 24 de marzo, se registraron 743 fallecidos en Italia en 24 horas (véase nota de prensa de Le Soir).
El drama humano que se vive en Italia llevó recientemente a Cuba, China y Rusia a proveerla de manera conjunta con asistencia médica, incluyendo tanto personal médico como material: se trata de un gesto colectivo que posiblemente se logre replicar en algunas otras latitudes (véase nota de prensa de RFI - Radio France Internationale).
Capacidades de respuestas variadas, en particular el número de camas en hospitales por cada 1000 habitantes
Siempre en el ámbito europeo, resulta de interés señalar que España, Francia e Italia mantienen diferencias en cuanto a su sistema de salud pública, con 6 camas en hospitales por cada 1000 habitantes en Francia contra 3,2 en el caso de Italia, y 3 en el caso de España.
A nivel mundial, en este gráfico (véase enlace oficial) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), aparecen también India (0,5 cama por 1000 habitantes), Costa Rica (con 1,1), Estados Unidos (2,8), España (3), Alemania (8), y al final de la tabla, Corea del Sur (12,3) y Japón (13,1 camas por cada 1000 habitantes): es de notar que estos dos últimos Estados (así como Taiwán, y Singapur) han logrado contener significativamente el avance del coronavirus en su territorio, y las medidas que han ordenado han generado mucho interés en otras latitudes.
Nótese que mientras que Corea del Sur procedió de manera muy temprana con una intensa campaña de detección, con 15.000 pruebas diarias, Francia solamente alcanzó la cifra de 2.500 pruebas de detección por día. A diferencia de Corea del Sur, Francia ha sufrido una verdadera carencia de máscaras protectoras y de otras herramientas médicas para proteger al personal hospitalario, lo cual puede explicar que este 23 de marzo, fallecieran cuatro médicos galos (véase nota de prensa de Le Parisien). Al profundo malestar de gran parte de los sindicatos médicos franceses, se añade ahora una discusión sobre la manera - bastante incompleta - que tiene Francia de registrar oficialmente las muertes en su territorio, limitándose únicamente a fallecimientos que tienen lugar en hospitales (véase nota de prensa de France Inter).
Sanciones unilaterales y el futuro epicentro de la pandemia global
Además de las respectivas capacidades puestas a prueba, algunos Estados deben enfrentar esta dura crisis con limitaciones impuestas por Estados Unidos: el pasado 12 de marzo, Irán solicitó formalmente al Secretario General de Naciones Unidas sus gestiones para lograr el levantamiento de las sanciones norteamericanas unilaterales que limitan seriamente la capacidad de Irán en aras contener la epidemia en su territorio (véase documento completo).
Este 24 de marzo, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas señaló desde Ginebra en un comunicado de prensa (véase texto completo) que:
"En este momento decisivo, las sanciones sectoriales deberían atenuarse o suspenderse, tanto por razones de salud pública como para reforzar los derechos y defender las vidas de millones de personas en esos países. En un contexto de pandemia mundial, las medidas que obstaculizan la atención médica en cualquier país incrementan el riesgo que todos afrontamos".
Será de gran interés observar la reacción norteamericana a este señalamiento dirigido - sin mencionarlos expresamente - a Estados Unidos, cuyas autoridades mantienen sanciones de diverso tipo contra Irán y contra varios otros Estados.
A modo de conclusión
Tal y como sucede con los individuos, las crisis tienden a veces a exacerbar las susceptibilidades de los Estados. A ese respecto, vale la pena indicar que esta declaratoria de la OMS sobre Estados Unidos del 24 de marzo fue precedida unos días antes por declaraciones oficiales extremadamente duras de la administración norteamericana, cuestionando la manera con la que las autoridades chinas y rusas informan sobre los avances de la pandemia en el hemisferio americano: a estas declaraciones, China respondió considerándolas como parte de una "torpe comedia" norteamericana (véase nota de HisphanTV). Por su parte, el jefe de la diplomacia norteamericana acusó a Irán de propagar intencionalmente el coronavirus en términos que parecieran también formar parte de la misma burda maniobra (véase nota de prensa de News).
Más allá del juego político al que proceden en estos momentos las máximas autoridades de Estados Unidos, su nerviosismo es entendible: esta pandemia golpeará duramente su sistema de salud pública, cuyas limitaciones son conocidas con respecto al de muchos otros Estados. Lo hará de forma tal que quedarán en evidencia sus profundas carencias con relación a sistemas existentes en otras latitudes del planeta.
Una ocasión propicia, pese a las precitadas susceptibilidades de algunos, para colocar el sistema de salud pública como tema central en la actual contienda electoral norteamericana.
lunes, 16 de marzo de 2020
Francia: la progresión del coronavirus
Francia: la progresión del coronavirus
Este 22 de marzo, Francia reporta oficialmente 674 personas fallecidas por el coronavirus (véase nota de prensa). 24 horas antes, es decir al 21 de marzo, Francia reportaba oficialmente 562 muertes debido al coronavirus (véase nota de prensa).
Resulta de interés precisar que el 20 de marzo, Francia reportaba 450 personas fallecidas debido a la pandemia del coronavirus (véase nota de pensa). Y si consideramos a cuanto ascendía la cifra 24 horas, el 19 de marzo, Francia reportaba 372 muertes (véase nota de prensa). El 18 de marzo, registraba 264 muertes (véase nota de prensa). El 17 de marzo, en Francia eran 175 personas fallecidas afectadas por el coronavirus (véase nota de prensa): 112 muertes entre entre el 21 y el 22, 78 muertes entre el 20 y el 19 y 108 muertes en 24 horas entre el 18 y el 19 constituyen datos escalofriantes para las autoridades sanitarias galas, que lamentablemente están por debajo de muertes de pacientes afectados por el coronavirus ocurridas en 24 horas en otras latitudes, como lo veremos a en la slíneas que siguen.
Para tener idea de la progresión gradual en plena expansión en tierras galas en estos últimos días, cabe precisar que el pasado 16 de marzo, se reportaban 148 muertes (véase nota de prensa). El 15 de marzo, eran 127 (véase nota de prensa). El 14 de marzo, 91 personas (véase nota de prensa), mientras que el 13 de marzo, el número ascendía a 79 (véase nota de prensa).
La respuesta de cada Estado a la pandemia del coronavirus COVID19, declarada como tal por la Organización Mundial de la Salud (OMS) tan solo el pasado 11 de marzo, ha sido muy variada, observando con temor lo que ocurrió en China y en Italia: se trata de los dos Estados con mayor número de muertes registradas. Cada Estado ha ido analizando las medidas tomadas por ambos y otros Estados, para intentar replicarlas a nivel nacional. Nótese que las autoridades francesas optaron por mantener la realización de la primera vuelta de las elecciones municipales el domingo 15 de marzo, pese a recomendaciones insistentes de científicos y de médicos solicitando reportarlas sine die; y que las escuelas, colegios y universidades funcionaron normalmente hasta el viernes 20 de marzo en todo el Reino Unido (lo cual no deja de plantear algunas interrogantes muy válidas sobre el precioso tiempo ... perdido por las autoridades británicas).
En su discurso (véase texto completo), el máximo representante de la OMS declaró el pasado 19 de marzo con relación a China:
"Por primera vez, China no ha notificado ningún caso a nivel nacional, un logro asombroso".
El mismo 19 de marzo, con 3405 muertes contabilizadas, de las cuales 427 en tan solo 24 horas, Italia superó a China en el número de fallecidos por el coronavirus (3245), seguidos luego por Irán (con 1284 personas fallecidas), España (767 muertes registradas) y Francia (372). El saldo italiano al 19 de marzo se actualizó al del 20 de marzo, con 627 nuevas muertes ocurridas en tan solo 24 horas (véase nota de prensa), llevando Italia a 4032 personas fallecidas. A las que hay que añadir, al 22 de marzo, 651 muertes en 24 horas, para un total de 5476 personas fallecidas en Italia (véase nota de prensa).
Al 22 de marzo, la tabla en la cúspide de los Estados con mayor número de muertes se lee así: Italia (5476 muertes), China (3144), España (1756), Irán (1685) y Francia (562 muertes provocadas por el coronavirus).
Según varios expertos, Francia mantiene una diferencia con Italia de unos 8-9 días en cuanto al inicio de la propagación del virus (véase gráfico en esta nota de prensa).
Esta diferencia de unos días ante el drama humano que se vive en Italia (que contabilizaba al 16 de marzo, 1809 muertos, de los cuales 368 en tan solo 24 horas - véase nota de prensa y que al 18 de marzo contabiliza 2978 según esta nota de prensa) explica en gran parte que Francia haya decidido extremar todas las medidas desde el pasado 16 de marzo, suspendiendo asistencia a centros infantiles o guarderías, escuelas, colegios, y universidades. Cabe recordar que el 23 de febrero pasado, Italia contabilizaba tres fallecidos y 149 personas contagiadas (véase nota de prensa): y que la primera muerte registrada en Italia fue el 22 de febrero del 2020.
Gráfico extraído de nota de prensa francesa del 10.3.2020 titulada "Coronavirus : comment comparer les chiffres de France, d'Italie, d'Espagne et d'ailleurs ?" (Libération, 30 mars 2020)
Es de notar que Francia e Italia mantienen diferencias en cuanto a su sistema de salud pública, con 6 camas en hospitales por cada 1000 habitantes en Francia contra 3,2 en el caso de Italia. En este gráfico de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), aparecen también India (0,5 cama por 1000 habitantes), Costa Rica (con 1,1), Estados Unidos (2,8), España (3), Alemania (8), y al final de la tabla, Corea del Sur (12,3) y Japón (13,1 camas por cada 1000 habitantes): es de notar que estos dos últimos Estados (así como Taiwán, y Singapur) han logrado contener significativamente el avance del coronavirus en su territorio, y las medidas que han ordenado han generado mucho interés en otras latitudes.
Hong Kong, entidad no estatal, también se destaca en Asia por haber logrado contener la epidemia en su territorio (densamente poblado), con 4 personas fallecidas. Se dió a conocer este 18 de marzo la muerte en Hong Kong de un perro de 17 años (véase nota de prensa): una noticia que plantea serias interrogantes sobre la resistencia al coronavirus de perros y otras mascotas de cierta edad en otras latitudes.
Volviendo a los efectos de esta pandemia sobre los seres humanos, nótese que Costa Rica, con 50 casos confirmados al 18 de marzo y 89 al 19 de marzo (véase nota de prensa y gráficos incluídos), registró su primer fallecido por el coronavirus el 18 de marzo (véase nota de prensa). Al 20 de marzo Costa Rica contabiliza 113 casos y 2 fallecidos (véase nota de prensa). Mientras que en el caso de Panamá, fue el 11 de marzo que se registró el primer fallecimiento, con tan solo 8 casos confirmados (véase nota de prensa).
Cabe señalar que en Estados Unidos, las medidas sanitarias ordenadas en los aeropuertos causaron un verdadero caos en las terminales norteamericanas este domingo 15 de marzo, colocando a una enorme cantidad de personas provenientes de diversas latitudes del planeta confinadas en espacios cerrados durante largas horas (véase nota de prensa).
A manera de ilustrar la propagación de la epidemia que crece de manera diferenciada, remitimos al gráfico de esta nota de prensa que analiza la situación bastante peculiar de España (803 fallecidos y 17.395 personas contagiadas al 19.03.2020 según nota de prensa) con respecto a otros Estados afectados por el denominado Covid-19.
Con relación a la actualización diaria de los datos y estadísticas, remitimos a nuestros estimables lectores a este enlace que ofrece la Universidad Johns Hopkins, la cual monitorea, día tras días, la progresión expansiva a nivel mundial del COVID-19.
martes, 25 de febrero de 2020
El asesinato reciente de un líder indigena en Costa Rica: breve puesta en perspectiva
El asesinato reciente de un líder indigena en Costa Rica: breve puesta en perspectiva
Foto extraída de nota de la BBC titulada "Asesinato de Sergio Rojas: la conmoción en Costa Rica por la muerte del líder indígena que defendía las tierras de pueblos originarios", edición del 20/03/2019
El 24 de febrero del 2020, en Costa Rica, Jerhy Rivera Rivera, un líder indígena de la zona de Térraba, fue asesinado con cinco disparos: véase nota de prensa del medio digital Delfino.cr y esta nota publicada en el Semanario Universidad. La noticia fue inmediatamente referida en distintos medios internacionales: véase, a modo de ejemplo, esta muy completa nota publicada en The Guardian en el Reino Unido.
En menos de un año, dos asesinatos de dirigentes indígenas en Costa Rica
La ubicación geográfica de la muerte de Jerhy Rivera coïnicide con la región en la que fue asesinado el año pasado otro dirigente indígena costarricense, Sergio Rojas, el 18 de marzo del 2019. En ambos casos, estos líderes indígenas habían sido objeto de amenazas de muerte, las cuales eran de conocimiento público, en particular de las autoridades costarricences: en el 2013, el mismo Jerhy Rivera fue entrevistado con respecto a las amenazas recibidas (véase nota con audio de Voces Nuestras).
Habíamos tenido la ocasión de examinar las cartas hechas públicas por Naciones Unidas con respecto a los requerimientos específicos solicitados a las autoridades costarricenses sobre el asesinato de Sergio Rojas (véase nuestra nota al respecto publicado en el portal de la Universidad de Costa Rica - UCR).
Varios de estos requerimientos de Naciones Unidas, hechos en marzo del 2019, buscaban que hechos similares no se repitieran más en Costa Rica (véase documento de Naciones Unidas, página 5, y cuya lectura completa recomendamos).
El hecho que, a diferencia de Jerhy Rivera, el dirigente indígena Sergio Rojas fuese objeto de medidas cautelares ordenadas en el 2015 al Estado costarricense por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para resguardar su vida y su integridad física, evidencia la total inoperancia estatal: sobre este aspecto particular, remitimos a nuestra breve nota publicada en mayo del 2015 en el sitio jurídico de DerechoalDia, en la que analizamos los alcances de estas medidas ordenadas el 30 de abril del 2015 a Costa Rica por este órgano interamericano. Cabe señalar que raras veces Costa Rica ha recibido solicitudes de esta naturaleza por parte de un órgano del sistema interamericano de protección de los derechos humanos tendientes a preservar y a resguadar la vida y la integridad física de un costarricense.
Identificar responsables de asesinatos de líderes comunitarios: ¿una tarea imposible para el Estado costarricense?
Es de notar que a la fecha, las autoridades costarricenses no han logrado aún identificar a los autores materiales del asesinato de Sergio Rojas, ultimado con 15 disparos, y se tiene serias reservas sobre las posibilidades que tengan de identificar en el futuro a los autores intelectuales de este vil acto.
Esta incapacidad estatal no es para nada nueva y forma parte de una larga serie de episodios sumamente violentos contra poblaciones indígenas que se mantienen impunes: por ejemplo, la quema de varios ranchos ocupados por mujeres indígenas en julio del 2014, justo mientras la selección nacional de fútbol de Costa Rica jugaba contra Paises Bajos en el Mundial en Brasil, persiste sin ningún responsable identificado y/o sancionado por parte de las autoridades policiales costarricenses.
La muerte de Jerhy Rivera viene ahora a interpelar nuevamente a las autoridades sobre su accionar con respecto al clima de violencia y de impunidad campante que persiste en la zona de Térraba, y que mantiene profundamente indignadas a las comunidades indígenas (así como a muchas organizaciones sociales costarricenses), cuyos legítimos reclamos siguen sin obtener una respuesta por parte del Estado costarricense.
Cabe precisar que unos pocos días antes del 24, la prensa internacional refirió - la nacional, mucho menos - a otro hecho de violencia en Salitre cometido en contra de otro líder indígena, Mainor Ortíz Delgado, herido con disparos (véase nota de The Guardian, en su edición del 17/02/2020): no se tiene claro si las autoridades costarricenses a cargo de esta zona geográfica del país percibieron que este hecho podría constituir una primera alerta, conllevando acciones inmediatas de su parte para contener el clima de violencia en la región de Salitre.
En declaraciones públicas, la representante de Naciones Unidas en Costa Rica no dudó en señalar (véase nota de prensa de Informa-tico) el vacío existente en Costa Rica con relación a quiénes defienden a las comunidades indígenas:
"Las autoridades del país deben garantizar la protección de las defensoras y los defensores indígenas de derechos humanos".
Por su parte, en medio del repudio generalizado que ha causado en la sociedad costarricense este segundo asesinato de un líder indígena en Costa Rica, la máxima instancia de la Universidad de Costa Rica (UCR) decidió, en un pronunciamiento con fecha del 27 de febrero (véase texto completo):
"Reiterar al Gobierno de la República su obligación de intervenir y asegurar la protección de los pueblos ante actos de violencia u hostigamiento, de manera tal que se garantice la vida de quienes forman parte de estos pueblos, el respeto de las medidas cautelares interpuestas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que pretenden salvaguardar los derechos de los pueblos indígenas de Costa Rica".
Se trata de manifestaciones y de pronunciamientos de diversas entidades, cuyos contenidos recuerdan los que habían circulado en el 2019 con ocasión del asesinato de Sergio Rojas, reiterando nuevamente al Estado costarricense cumplir con sus obligaciones y con sus compromisos. No obstante, y a modo de posibles vías a explorar, dejaremos en las líneas que siguen algunas ideas sobre los vacíos existentes, que bien podrían inspirar algunos cambios en la legislación costarricense aplicable a actos de esta naturaleza.
A modo de conclusión
El marco legal costarricense a la fecha no tiene previsto ningun mecanismo de sanción contra la incitación al odio en contra de un determinado grupo. Se trata de un vacío legal señalado en diversos informes de entidades internacionales al examinar la situación de los derechos humanos en Costa Rica, y que puede explicar la facilidad con la que un determinado sector puede emprenderla públicamente contra una población en situación de vulnerabilidad (migrantes, poblaciones indígenas, poblaciones afrodescendientes, población sexualmente diversa por ejemplo) y azuzar los ánimos sin verse frenado en lo más mínimo. La incitación al odio ha sido incorporado en diversas latitudes (Nota 1), pero a la fecha Costa Rica adolece de este delito en su legislación penal.
El ordenamiento jurídico costarricense tampoco prevé protección especial alguna para proteger a líderes sociales que son objeto de ataques, intimidaciones o bien de amenazas de muerte.
Varias organizaciones sociales y ecologistas costarricenses han denunciado la total incapacidad del aparato represivo costarricense para identificar a los autores intelectuales de la muerte del jóven Jairo Mora Sandoval, biólogo asesinado en la playa de Moín en el 2013: cabe precisar que Jairo Mora contabilizaba desde varios años con su grupo de voluntarios los nidos de tortuga en esta precisa playa del Caribe costarricense, pretendida para desarrollar varios megaproyectos (Nota 2).
La impunidad que se mantiene ante estos y otros episodios de violencia demuestra cuán urgente resulta encontrar figuras legales y herramientas específicas para lograr identificar a los responsables de este tipo de asesinatos.
Nota 1: Así por ejemplo, encontramos en la legislación penal de Uruguay, el siguiente artículo: “TITULO III – DELITOS CONTRA LA PAZ PUBLICA CAPITULO I
Artículo 149-BIS (Incitación al odio, desprecio o violencia hacia determinadas personas) El que públicamente o mediante cualquier medio apto para su difusión pública incitare al odio, al desprecio, o a cualquier forma de violencia moral o física contra una o más personas en razón del color de su piel, su raza, religión, origen nacional o étnico, orientación sexual o identidad sexual, será castigado con tres a dieciocho meses de prisión“.
ARTTCULO 149 TER. (Comisión de actos de odio, desprecio o violencia contra determinadas personas). El que cometiera actos de violencia moral o física, de odio o de desprecio contra una o más personas en razón del color de su piel, su raza, religión u origen nacional o étnico, será castigado con seis a veinticuatro meses de prisión“.
Nota 2: Remitimos a nuestros estimables lectores a esta breve nota nuestra al respecto: BOEGLIN N. “A cinco años de la muerte de Jairo Mora y varias preguntas sin responder“, Elpais.cr, edición del 1.06.2018, disponible en este enlace.
Una versión más extensa de esta misma nota fue publicada el 9 de marzo del 2020 en el sitio jurídico costarricense de DerechoalDia (véase enlace), y en el sitio de la Red Internacional de Derechos Humanos (véase enlace) con sede en Ginebra, Suiza; así como en en el portal de la Universidad de Costa Rica (UCR) el 12 de marzo del 2020 (véase enlace) y, unos días después, en el sitio jurídico de Ius360 en Lima, Perú (véase enlace.
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